
Elegir bien la potencia es lo que más influye en que un aire acondicionado enfríe bien y consuma poco. Un equipo que se queda corto no llega a la temperatura en los días de más calor; uno demasiado grande arranca y para continuamente, consume más y enfría de forma irregular.
Frigorías y kilovatios
La potencia de refrigeración se expresa en frigorías por hora o en kilovatios (kW). La equivalencia es sencilla: 1 kW equivale aproximadamente a 860 frigorías/hora. Un equipo de 3,5 kW, por ejemplo, ronda las 3.000 frigorías.
La regla de los metros cuadrados, y por qué no basta
Como referencia rápida se suele hablar de unas 100 frigorías por metro cuadrado. Sirve para hacerse una idea, pero en nuestra zona hay muchos factores que cambian el resultado:
- Orientación. Una estancia orientada al sur o al oeste recibe mucho más sol por la tarde.
- Ventanas. Las superficies acristaladas grandes, sobre todo sin toldo, aumentan mucho la carga de calor.
- Aislamiento. Un ático bajo cubierta o una vivienda antigua sin aislamiento necesita más potencia que un piso intermedio nuevo.
- Altura del techo. El cálculo por metros cuadrados supone una altura normal; con techos altos el volumen de aire es mayor.
- Uso. Una cocina abierta, una oficina con ordenadores o un local con público generan calor propio.
Cuando se climatizan varias estancias
En un multisplit o en una instalación por conductos no basta con sumar las estancias: hay que calcular cada una y comprobar que la máquina exterior tiene potencia para el conjunto, teniendo en cuenta que no todas funcionan siempre a la vez.
Cómo lo calculamos nosotros
En la visita medimos cada estancia y revisamos orientación, ventanas, aislamiento y uso. Con esos datos elegimos la potencia y el sistema. Si no está claro, preferimos explicarte las dos opciones que venderte el equipo más grande.


